Un nuevo paso en la comprensión de la materia oscura

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Foto: GLAS-8 (Flickr)

El desconocimiento asusta desde hace milenios al ser humano, que ante la falta de conocimientos rellena ese vació con mitos y creencias de todo tipo que expliquen actos incomprensibles para nosotros. Con el paso del tiempo la ciencia ha ido rellenando cada uno de esos vacíos, pero son innumerables los hechos que desconocemos, y el espacio exterior y lo que lo compone siguen siendo uno de los grandes misterios de la humanidad.
Cinco sextas partes del universo conocido se estima que están compuestas por materia oscura, y aunque se sabe con certeza de su existencia y su importante papel en la formación de estructuras y en la evolución de las galaxias, la naturaleza física de estas partículas es aún un completo interrogante para los científicos, que de momento solamente han podido estudiar de forma indirecta los efectos que provoca su existencia.
Estos días se ha publicado un estudio en la revista ‘Physical Review Letters‘ que plantea que estas pequeñas partículas subatómicas podrían ser tan densas que estarían a punto de convertirse en pequeños agujeros negros.
Según los cálculos de estos científicos, los brazos espirales de la galaxia deberían dirigirse hacia el espacio debido a su velocidad, lo que supondría una progresiva separación de estos brazos espirales y la posterior disgregación de la galaxia. Y es aquí donde la materia oscura puede estar actuando como fuerza de unión adicional a la fuerza de gravedad, y evitar que la galaxia se disgregue definitivamente.
Son varias las partículas que se cree pueden formar la materia oscura, que se supone que deben tener la misma masa que un protón, pero actuar muy débilmente con la materia como hacen los neutrinos. Las llamadas partículas masivas de interacción (WIMP por sus siglas en inglés) eran hasta ahora las principales candidatas a pesar de no haber sido detectadas hasta la fecha, ya que según diversas hipótesis estas partículas generadas durante el Big Bang tienen una masa 100 veces superior a la de un protón.
Este estudio propone un nuevo modelo matemático y sugiere que las partículas de materia oscura podrían ser algo aún más exótico que las WIMP, algo con una capacidad muy inferior a la de los neutrinos para interaccionar con su entorno, y con una masa 10 billones de billones superior a la de un protón, alcanzando casi la cantidad de las células humanas.
Según McCullen Sandora, investigador en la Universidad del Sur de Dinamarca y autor del estudio, estas partículas que cree que podrían ser las que forman la materia oscura son de tamaños subatómicos y serían “casi tan densas como una partícula podría serlo antes de convertirse en un agujero negro en miniatura”.
Los científicos piensan que estas partículas tan densas aparecieron poco después del Big Bang, cuando tras un primer período de expansión ultrarrápida del universo donde éste se enfrió mucho, este crecimiento se frenó y el universo se recalentó formando supuestamente estas partículas, cuyo nacimiento habría supuesto un gran impacto en la radiación cósmica, teóricamente detectable desde la Tierra.

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