El llanto en Tirso de Molina

Cuentan la leyenda que cuando estaban haciendo el metro de Tirso de Molina en el año 1920, los obreros no paraban de escuchar a alguien que lloraba. La primera vez que escucharon los llantos, empezaron a buscar y no encontraron nada.

Pasaron los días y el llanto  continuaba, pero únicamente se escuchaba el llanto durante unos instantes. Todos los días a esa hora los obreros  paraban su trabajo y buscaban, pero nunca lo encontraban. Continuaron con sus obras, cada día más desesperados por no localizar  el llanto, al tercer día  el llanto estaba muy cerca de donde trabajaban y pudieron escucharlo detrás de un muro.

fuente: flickr

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Le gritaron que aguantase que en nada saldría de allí, sano y salvo. Empezaron con el arduo trabajo de romper el muro y la sorpresa fue que una vez derrumbado totalmente el muro encontraron  esqueletos de varios hombres.

Hicieron una investigación y concluyeron que los esqueletos eran de varios frailes, ya que antiguamente había un Convento, el Convento de la Merced. En 1824 el Convento fue abandonado y destruido y con él, varios frailes dentro.

Desde entonces, muchos vecinos de Tirso de Molina dicen que escuchan gritos y  los lloros de los frailes.

Hoy en día ese llanto es apagado por el bullicio de la ciudad, pero si te encuentras a esa hora en el Metro de Tirso de Molina y con poca gente, quizá puedas escucharlo, ya que detrás de las paredes de la estación siguen los restos de los frailes que vivieron en su día en el convento.

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