El extraño caso de Nandana

Desde hace siglos, se ha especulado sobre la existencia real de la telepatía. Pese a que se han dado varios casos, son muchos los que piensan que son mentiras que solo tienen detrás un interés económico.

Más allá de la realidad, lo cierto es que estos casos tampoco se han demostrado que sean falsos. Pero en los últimos meses ha crecido la expectación sobre este tema debido al caso de Nandana Unnikrishnan. La niña, de apellido impronunciable, está siendo investigada por los científicos por tener la capacidad de leer la mente y conocer los sentimientos de su madre.

nandanda

La niña en cuestión tiene nueve años, vive en los Emiratos Árabes y es autista. Se le han realizado todo tipo de pruebas para comprobar la veracidad de lo descrito por quienes la conoces y todas han resultado satisfactorias. No se aprecia en su comportamiento ningún tipo de engaño, sino una habilidad especial para leer la mente de su madre sin necesidad de contacto físico.

Fueron los padres de Nandana quienes expresaron por primera vez los poderes telepáticos de su hija. Lo hicieron con miedo ante la posibilidad de que nadie los creyese. Era curioso. La pequeña respondía a su madre antes de que esta le preguntase nada. No quedaba aquí la cosa. En ocasiones, aún estando en habitaciones separadas, la niña iba al lugar en el que se encontraba su madre cuando sentía algún tipo de emoción.

El experto que ha llevado a cabo la investigación ha afirmado que los niños autistas tienen habilidades especiales, especialmente en la materia de las matemáticas, pero que no había conocido ningún caso como el de Nandana. Asegura que, estando separada de su madre, averiguó los números y el poema que le facilitaron a esta.

Pese a esto, el experto ha pedido que se siga observando el comportamiento de esta niña prodigio. Además, afirma rotundamente que será muy complicado que el caso de Nandana sea reconocido como un comportamiento telepático. De ser así, dice.

La telepatía, especialidad del Esoterismo

chakras

La telepatía es un fenómeno dónde no sólo interviene la comunicación de pensamientos sino que también participan los sentimientos entre dos personas, al margen de las barreras y la distancia. La ciencia aún es escéptica a esta cuestión, cuando se le presenta un caso de telepatía tiende a negar o buscar otro razonamiento que explique la experiencia. Es un campo abordado por la parapsicología y el esoterismo, algo que nos compete a nosotros.

Sí de algo estamos seguros, es que la telepatía es real y constituye uno de los mayores misterios de la humanidad. Un ejemplo muy documentado es el de las “Almas gemelas”, un concepto que puede englobar una relación de amistad o parentesco, y que puede presentar una conexión extraña e inexplicable

La cuestión algo compleja, fue objeto de estudio de Frederick Henry Myers quien a su vez acotó el término por primera inspirándose en el ámbito de las telecomunicaciones, ligado a la eclosión tecnológica que se estaba viviendo en ese momento.

El esoterismo incorpora al estudio de este fenómeno, su vinculación al funcionamiento de los chakras, siete centros de energía situados en el cuerpo humano según la cultura hindú y algunas otras asiáticas.

Ser mejor o peor emisor y receptor de mensajes telepáticos, depende de las frecuencias que emita nuestra actividad cerebral. En base a investigaciones, hay distintas ondas cerebrales. Las denominadas ondas gamma serían las más propicias para los emisores y estarían más desarrolladas en psíquicos y meditadores. Por el contrario, la facultad de escuchar estos mensajes telepáticos estaría desarrollada en aquellos receptores que se encuentran en un estado de vigilia normal y por consiguiente son propensos a las ondas alfa y theta.

Por el momento, estas ondas cerebrales están científicamente demostradas partiendo de los últimos conocimientos físicos. En ambos campos, tanto de la ciencia como del esoterismo se comparten ciertos paralelismos. Ahora es el momento de dar un paso más, y analizar este tema tan complejo para darnos una comprensión de este tema que resulta profundamente interesante.