Atrae la buena suerte

Religiones, culturas, tradiciones…existen miles y cada una con su propio repertorio de amuletos para atraer la buena suerte. Aunque no hay que olvidar todos aquellos rituales individuales que tenemos cada persona para que los exámenes salgan bien, las entrevistas de trabajo tengan éxito o incluso para que se cumplan los deseos.

Son múltiples los objetos a los que se acuden para invocar la buena suerte. Desde plantas o alimentos hasta muñecos de tela. Si comenzamos por las primeras, sin duda el símbolo de la buena suerte es el trébol de cuatro hojas, aunque también la ruda suele utilizarse a menudo para este tipo de acciones. Dice la tradición que es bueno plantarla a la entrada de la vivienda para alejarla de las malas vibraciones. También comentan los expertos en este mundo que es importante intercambiarla con los amigos o familiares para que de esta forma la ruda vaya cargada de más positivismo. Otros usos de la ruda en el hogar son los jabones elaborados con esta planta o incluso brebajes o infusiones preparados con ella.

trebol-4-hojas

Algunas herramientas de trabajo también pueden ser utilizadas como elemento principal para invocar la buena suerte. Es el caso por ejemplo de las herraduras de los caballos. Con siete orificios, suele ser uno de los objetos que se coloca en la puerta de las viviendas, eso sí, con los extremos hacia arriba para que la reserva de buena suerte no se vacíe.

También las piedras tienen especial importancia en el mundo del esoterismo. Es el caso por ejemplo del ojo de tigre. Con tonos amarillos y dorados mezclados con rojo y un especial brillo, es la piedra indicada para evitar el mal de ojo. Además, dicen, limpia el organismo proporcionando a los individuos una fuerza interior que les ayudará a sobrellevar los problemas o los imprevistos que puedan surgir en el día a día.

No hay que olvidar tampoco, la importancia que en este mundo tienen los símbolos religiosos. Estampas, crucifijos, imágenes o rosarios son sin duda uno de los amuletos más utilizados para estar protegidos ante el mal de ojo o para acercar a nosotros la buena suerte.

Ojo Turco: talismán contra el mal de ojo

La semana pasada hablábamos de los amuletos, pero de los que acostumbran a ponerse en los hogares para lograr una máxima protección. Por eso, ahora es momento de hablar de aquellos talismanes que las personas solemos colocarnos y portar continuamente, para atraer así la buena suerte.

A pesar de tener su origen en Turquía, el ojo turco se ha extendido por todas las culturas, siendo uno de los amuletos más utilizados en todo el mundo. Aunque eso sí, no con la misma intensidad en unas culturas que en otras. Si bien en occidente suele estar presente en collares, pendientes o pulseras, en oriente, forma parte del día a día de las personas. En viviendas, oficinas, motores de coches o incluso en las colas de los aviones. Tal es la importancia de este amuleto que probablemente sea uno de los más usados en estas civilizaciones.

Cuenta la tradición que el ojo turco devuelve las malas intenciones y los malos sentimientos a quienes los lanzan, protegiendo así, al destinatario de los propósitos negativos. Y es que, estas culturas son muy creyentes del potencial y fuerza que un mal el ojo puede tener en las personas. Tal es la creencia que a todos los recién nacidos se les coloca en las camisetas, para la protección de cualquier tipo de mal de ojo.

El color típico de estos amuletos suele ser el azul, por la fuerza y que representa en la cultura turca, en concreto, y en la árabe en general. Aunque, según describen algunos libros de historia, el este color tiene otra explicación, que procede de la invasión de los pueblos del norte en la península de Anatolia. Cuentan que sus ojos azules eran los principales generadores del mal de ojo, de ahí que estos amuletos tengan ese color.

No debe resultar extraño encontrar estos talismanes en color rojo, característico de la fe judía en la que se asocia a menudo con la suerte y la buena fortuna.

Los seres humanos por naturaleza, unos más y otros menos, tenemos la desconfianza del mal de ojo o de cualquier otro tipo de embrujo gitano del que podamos ser víctimas, por eso, son necesarios estos amuletos para combatirlo.