Recuerdos de una vida anterior

casa antigua

Sin saber porqué nos pasamos la vida temiendo a la muerte, aferrándonos a nuestra vida. ¿Quién dice que haya un final después de esta vida? Son muchos los investigadores que demuestran que el alma puede reencarnarse una y otra vez y de un cuerpo a otro. Así lo han confirmado estudios psiquiátricos serios como el llevado a cabo por Ian Stevenson.

Han surgido múltiples casos que acreditan la reencarnación sobre todo en niños pequeños de 3 ó 4 años, que relatan a sus padres una vida pasada con todo detalle: vivencias, lugares, personas… Que vivieron mucho antes de que éstos nacieran.

Éste ha sido el trabajo de toda una vida del psiquiatra Ian Stevenvon, la recopilación de casos de niños de corta edad a lo largo de todo el mundo. Un método de trabajo empírico que revela el testimonio de los niños de forma espontánea frente a la hipnosis utilizada por otros expertos.

Un segundo paso es la documentación de cada caso, la identificación de los relatos de los niños con las personas que dicen haber sido. Se ha dado el caso de coincidir las marcas de nacimiento del niño con heridas encontradas en la persona fallecida, un hecho real que se ha certificado con registros médicos.

Desde finales de los años 60, se han dado sucesos de reencarnación a lo largo de todos los continentes y han sido archivados más de 3000 casos. Algunos de estos niños han llegado a reconocer antiguos barrios y casas, así como miembros de su familia. Esta es una lista con algunos de los casos más espectaculares sobre la reencarnación.

Una de estas historias más significantes es la de Cameron Macaulay, un niño de diez años que vive en Glasgow, Escocia. Cuando empezó a contar su vida pasada sus padres le decían que tenía mucha imaginación. Los episodios y situaciones narradas con todo detalle sobre su familia anterior, llevó a sus padres a volar hasta la Isla de Barra para revivir con el pequeño el recuerdo agridulce de una vida anterior.

 

Más allá de la muerte corporal

La mayoría de los mortales tenemos presente la pregunta de queé habrá tras la muerte… De momento, hay quiénes han tenido la experiencia de situarse en el umbral, de la delgada línea que se sitúa entre la vida y la muerte… Hoy dedicaremos nuestro post a este estadio espiritual.

luz_tunel

Las ECM  (experiencias cercanas a la muerte) son conocidas como percepciones que han tenido personas a punto de morir o que han tenido una muerte clínica y han sobrevivido por medio de técnicas de resucitación cardiaca… Generalmente, la mayoría de ellas describen cómo han visto la luz al final del túnel o una sensación similar a flotar sobre el propio cuerpo.

La incertidumbre de las ECM, ha suscitado un importante debate que se plantea en los foros de internet y hasta en la misma literatura y el cine. La ciencia gran conocedora de la verdad, ha intentado resolver esta incógnita.

Así un artículo publicado en Trends in Cognitive Sciences, los autores sostienen que se trata de sensaciones normales que se producen al vivir experiencias traumáticas. En este camino, un estudio empírico realizado por la universidad de Maribor (Eslovenia) se analizaron 52 casos de personas que habían sufrido un ataque cardiaco, de los cuales 11 habían experimentado experiencias cercanas a la muerte.

 Una de las sensaciones más comunes que tuvieron fue la conciencia de la propia muerte, similar al síndrome de Cotard, en el que los pacientes creen estar muertos literalmente.

La mayoría de los pacientes también creyeron separarse de su cuerpo, e incluso levitar en el aire y verse así mismos. A lo que algunos especialistas lo han comparado con experiencias que se tienen en la fase REM del sueño. Etapa en la que empezamos a soñar y en la que nuestra actividad cerebral es muy activa.

levitación

Sobre la luz al final del túnel y la experimentación de euforia al recorrerlo, algunos científicos lo atribuyen al aumento de dióxido de carbono en la sangre que se produce con el paro cardíaco. Algo que no resulta desencaminado, pues al inhalar dióxido de carbono en cantidades mayores a las habituales se producen alucinaciones semejantes a las experiencias cercanas a la muerte vividas que los pacientes describen.

En cuanto a la sensación de alegría experimentada al recorrer el túnel, se le atribuye a la muerte neuronal causada por la falta de oxígeno que llega al cerebro, generando estos síntomas.

A lo que no hay marcha atrás según han intentado desmitificar algunos científicos, es al regreso de la propia muerte en sí, entendida como la muerte cerebral. Si alguien pudiera recuperarse de esa experiencia, su cerebro estaría demasiado dañado para poder reportar algo. Las ECM solo pueden ser percibidas por personas que se encuentran en etapas preliminares de la muerte, como así ha asegurado Caroline Watts, una de las autoras que ha colaborado en este estudio.

Frente a las investigaciones realizadas, no se puede confirmar al 100% que estas experiencias sean fruto de mecanismos de respuesta fisiológicos. Mientras la ciencia sigue intentando dar sentido a estas visiones, siempre quedará la incertidumbre de que se trate de algo sobrenatural.