Extraños casos de Benjamin Button

Brad Pitt protagoniza una de las películas más tiernas y emotivas de la última década, “El extraño caso de Benjamin Button”. Un niño que, debido a una enfermedad genética, nace siendo viejo y muere siendo un bebe. Muchos se preguntan la conexión que puede existir entre este personaje de ficción y una persona real. Si se dan casos así. Y aunque parezca increíble, la respuesta es sí.

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En el Reino Unido nos encontramos con el caso de los hermanos Clark. Tienen 39 y 42 años y se les ha diagnosticado leucodistrofia. Esta enfermedad, que normalmente afecta a recién nacidos, hace que se comporten como niños. Los hermanos tuvieron que regresar a vivir con sus padres. Allí juegan con juguetes mientras siguen cumpliendo años. El cuerpo envejece, pero la mente rejuvenece. A diferencia de lo que ocurre en la ficción, la apariencia sigue siendo la de una persona de su edad real.

No le ocurre lo mismo a la siguiente protagonista. También británica, Zara Hartshorn es una niña de 16 años con apariencia de una de 60. Sufre una enfermedad conocida como lipodistrofia. Una enfermedad que le ha causado numerosos problemas debido a las burlas de sus compañeros de clase. Eso sí, su situación ahora es otra debido a que se ha descubierto un tratamiento para su caso, una cirugía de estiramiento facial que le permite, poco a poco, recuperar el que debería ser su aspecto. Tras ello, una gran historia humanitaria ya que han decidido aplicarle el tratamiento de forma gratuita.

Pero, sin duda, el caso más conocido es el de Brooke Greenberg. Esta chica estadounidense murió hace unos meses con 20 años pero con una apariencia de 2. Conocida como el “bebe eterno” sufría el síndrome X, ya que no está estudiado, pero que una vez producida la película se le comenzó a llamar “síndrome de Benjamin Button”. A lo largo de su vida, Brooke no aprendió a hablar, no se le cayeron los dientes y solo le crecieron las uñas y el pelo.

Sin embargo, Brooke tenía una gran fortaleza. Al igual que Benjamin en la película, sufrió numerosas enfermedades típicas de personas mayores, pero, con el paso del tiempo, se le fueron curando.

Hay que destacar que el caso de Brooke no es único en el mundo. Actualmente existen otras dos personas con este problema en el gen del crecimiento. Se trata de Gabriel Kay, un niño de 6 años que aparenta 1, y Nicky Freeman, quien parece tener 10 años pese a tener 40 años.