Pactos con el diablo en tiempos de crisis

La figura del diablo es una de las más reconocidas a nivel mundial, y son muchas las creencias que se centran en las oscuras intenciones de este ser maligno que busca corromper el alma del ser humano y castigarle a una eternidad de sufrimiento en el Reino de los Infiernos donde habita.

pacto con el DiabloEsta es la creencia popular que se ha mantenido durante siglos a través de muchas historias y leyendas sobre hombres y mujeres que se vieron engañados por las artimañas de Satanás y que fueron castigados por su bajeza moral que les hizo sucumbir a las tentaciones que les plantearon mediante una de las formulas más características de tratar con el diablo: un pacto.

Tal y como se relata en multitud de novelas y películas, la antítesis de Dios acostumbra a buscar a personas en una situación desesperada o bien caracterizados por una extraordinaria avaricia para proponerles cumplir todos sus deseos de una forma sencilla y sin ningún coste inmediato, que no obstante esconde una oscura condición por la que se emplea como pago el alma del sujeto.

Según antiguos relatos elaborados por San Jerónimo de Estridón, el primer acuerdo con el diablo lo realizo un joven en el siglo V, quien a cambio de lograr el amor de una hermosa joven acordó con un extraño mago renunciar a Cristo. Ésta, junto a otras leyendas como la del supuesto servidor de Satanás San Teófilo de Adana, que firmo un acuerdo formal con éste, se difundieron por toda Europa durante la Edad Media hasta nuestros días.

Muchos consideran una historia para niños que lo que busca es evitar caer en las diferentes tentaciones que a lo largo de la vida se presentan, pero otros consideran estos relatos completamente ciertos y reales, haciendo que sean muchos los que a día de hoy intentan hacer pactos con el diablo, especialmente en estos tiempos convulsos de crisis como los que vivimos actualmente, donde muchas personas que se encuentran en esta situación de desesperación ante la cual no encuentran otra solución bien para intentar asegurar el mantenimiento de sus seres queridos, o bien sea por avaricia desmedida.

Los supuestos pasos a seguir para hacer un acuerdo de esta naturaleza oscura pueden ser decepcionantes para algunos, que quizás esperan que el Señor del Mal aparezca ante ellos para discutir los términos del contrato, pero nada más lejos de la realidad. Para llevar a cabo el proceso hay que saber que no es necesaria la ayuda de nadie, aunque siempre se recomienda acudir a algún experto en estos temas para asegurarnos de que el proceso salga tal y como queremos.

Se recomienda hacer el pacto un mes antes de la luna llena, teniendo de esta formas tiempo suficiente para reconsiderar la acción, hacer una planificación de lo que queremos obtener mediante el pacto, y poder escribir una serie de peticiones para sí mismo. El acudir a la ayuda de expertos también hará que el ambiente en el que hagamos la invocación sea el adecuado gracias a una serie de símbolos y amuletos que harán que sea más probables el contacto. No hay una única forma de contactar con Satanás y todas son igualmente válidas, aunque serán necesarios muchos intentos para lograr el contacto, tras lo cual se pasará a la formulación de las peticiones.

Según algunas creencias se puede anular este acuerdo con un único y simple acto de arrepentimiento, por lo que es posible dar marcha atrás. También se indica que no todo el mundo tiene las capacidades sensoriales para lograr una conexión con el mundo de los espíritus, y por tanto con el diablo, lo que hará que el pacto no surja efecto.

Es una creencia bastante extendida que no obstante no suele salir del ámbito de los mitos, y aunque no se puede afirmar o negar con rotundidad la veracidad de esta información, recomendamos no confiar en un pacto de éste tipo para conseguir cumplir los objetivos que cada cual tenga en su vida.

Un nuevo paso en la comprensión de la materia oscura

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Foto: GLAS-8 (Flickr)

El desconocimiento asusta desde hace milenios al ser humano, que ante la falta de conocimientos rellena ese vació con mitos y creencias de todo tipo que expliquen actos incomprensibles para nosotros. Con el paso del tiempo la ciencia ha ido rellenando cada uno de esos vacíos, pero son innumerables los hechos que desconocemos, y el espacio exterior y lo que lo compone siguen siendo uno de los grandes misterios de la humanidad.
Cinco sextas partes del universo conocido se estima que están compuestas por materia oscura, y aunque se sabe con certeza de su existencia y su importante papel en la formación de estructuras y en la evolución de las galaxias, la naturaleza física de estas partículas es aún un completo interrogante para los científicos, que de momento solamente han podido estudiar de forma indirecta los efectos que provoca su existencia.
Estos días se ha publicado un estudio en la revista ‘Physical Review Letters‘ que plantea que estas pequeñas partículas subatómicas podrían ser tan densas que estarían a punto de convertirse en pequeños agujeros negros.
Según los cálculos de estos científicos, los brazos espirales de la galaxia deberían dirigirse hacia el espacio debido a su velocidad, lo que supondría una progresiva separación de estos brazos espirales y la posterior disgregación de la galaxia. Y es aquí donde la materia oscura puede estar actuando como fuerza de unión adicional a la fuerza de gravedad, y evitar que la galaxia se disgregue definitivamente.
Son varias las partículas que se cree pueden formar la materia oscura, que se supone que deben tener la misma masa que un protón, pero actuar muy débilmente con la materia como hacen los neutrinos. Las llamadas partículas masivas de interacción (WIMP por sus siglas en inglés) eran hasta ahora las principales candidatas a pesar de no haber sido detectadas hasta la fecha, ya que según diversas hipótesis estas partículas generadas durante el Big Bang tienen una masa 100 veces superior a la de un protón.
Este estudio propone un nuevo modelo matemático y sugiere que las partículas de materia oscura podrían ser algo aún más exótico que las WIMP, algo con una capacidad muy inferior a la de los neutrinos para interaccionar con su entorno, y con una masa 10 billones de billones superior a la de un protón, alcanzando casi la cantidad de las células humanas.
Según McCullen Sandora, investigador en la Universidad del Sur de Dinamarca y autor del estudio, estas partículas que cree que podrían ser las que forman la materia oscura son de tamaños subatómicos y serían “casi tan densas como una partícula podría serlo antes de convertirse en un agujero negro en miniatura”.
Los científicos piensan que estas partículas tan densas aparecieron poco después del Big Bang, cuando tras un primer período de expansión ultrarrápida del universo donde éste se enfrió mucho, este crecimiento se frenó y el universo se recalentó formando supuestamente estas partículas, cuyo nacimiento habría supuesto un gran impacto en la radiación cósmica, teóricamente detectable desde la Tierra.